No todos los estudios son para todas las personas ni en todas las etapas de la vida. La prevención efectiva no consiste en hacer más estudios, sino en elegir los adecuados según la edad, el contexto y los factores de riesgo individuales.

 

En los 20s y 30s, el enfoque debe estar en hábitos de vida, presión arterial, salud mental y tamizajes específicos cuando están indicados. En los 40s, cobra mayor relevancia la evaluación cardiometabólica, el seguimiento de glucosa y lípidos, y los tamizajes oncológicos según guías clínicas. A partir de los 50s, la prevención se amplía a colon, mama o próstata según riesgo, salud cardiovascular y renal, densidad ósea y vacunas del adulto.

 

Hacer estudios innecesarios no mejora la salud y puede generar ansiedad, sobre-diagnóstico o intervenciones sin beneficio real. La prevención funciona mejor cuando es personalizada, basada en guías clínicas y acompañada por un especialista.

 

En VirtualMD te acompañamos a decidir qué sí vale la pena revisar en cada etapa de tu vida.