La enfermedad renal crónica (ERC) es una condición caracterizada por la pérdida progresiva de la función de los riñones, órganos encargados de filtrar desechos y mantener el equilibrio de líquidos y electrolitos en el organismo. En etapas tempranas puede no causar síntomas, pero a medida que progresa pueden aparecer manifestaciones como cansancio, náuseas, hinchazón en extremidades y cambios en la orina. Los principales factores de riesgo incluyen diabetes, hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, obesidad y tabaquismo. La detección se realiza mediante análisis de sangre y orina que permiten evaluar la función renal, y la identificación temprana es clave para establecer medidas que ayuden a proteger la función del riñón, controlar factores de riesgo y prevenir complicaciones, de acuerdo con guías clínicas internacionales como KDIGO, OMS y CDC.